Qué tiene esta obra por dentro
En un baño lo que se ve —platos, sanitarios, alicatado— es la parte fácil. Lo que decide si la obra sale bien está detrás: el estado de la bajante, la impermeabilización del plato, la ventilación y si la instalación aguanta o hay que renovarla entera.
Es también la obra donde más se dispara un presupuesto barato, porque lo que aparece al levantar el alicatado no estaba valorado. Se valora antes lo que se puede ver, y lo que aparezca después se para, se mide y se firma.
Qué incluye y qué no
Es donde se juega la comparación entre presupuestos, y donde el cliente descubre a mitad de obra que lo suyo no incluía lo que creía. Por eso se escribe, y por eso no lo escribimos nosotros por AGR.
Dinos qué entra en el precio de esta obra y lo listamos aquí, partida por partida.
Y qué queda fuera: licencias y tasas, proyecto y dirección técnica, escombro, electrodomésticos, mobiliario. Dinos cuáles y van aquí.
Una horquilla sin sus supuestos escritos al lado no es una orientación: es un número suelto. Las de esta línea viven en presupuesto.
Siguiente paso
Vamos a ver la obra, la medimos y le decimos qué se puede hacer y con qué alcance.