Qué tiene esta obra por dentro
Una cocina concentra en pocos metros casi todo lo que puede complicarse: desagües que hay que mover, una instalación eléctrica que tiene que soportar el nuevo equipamiento, ventilación, y un mobiliario que se fabrica con semanas de antelación y llega cuando llega.
El plazo de una cocina no lo marca la obra, lo marca el pedido del mueble y de la encimera. Por eso se pide y se confirma antes de empezar a picar, y por eso decimos la fecha real de montaje y no la que gustaría oír.
Qué incluye y qué no
Es donde se juega la comparación entre presupuestos, y donde el cliente descubre a mitad de obra que lo suyo no incluía lo que creía. Por eso se escribe, y por eso no lo escribimos nosotros por AGR.
Dinos qué entra en el precio de esta obra y lo listamos aquí, partida por partida.
Y qué queda fuera: licencias y tasas, proyecto y dirección técnica, escombro, electrodomésticos, mobiliario. Dinos cuáles y van aquí.
Una horquilla sin sus supuestos escritos al lado no es una orientación: es un número suelto. Las de esta línea viven en presupuesto.
Siguiente paso
Vamos a ver la obra, la medimos y le decimos qué se puede hacer y con qué alcance.